¿Le da protección su bata quirúrgica? Lo que ignora podría causarle lesiones

Introducción

Durante procedimientos invasivos, los pacientes, así como el equipo de asistencia médica están en riesgo de exposición a agentes infecciosos a través de la penetración de los gérmenes de las batas quirúrgicas. Por lo tanto, el personal de asistencia médica debe estar al tanto de las normas, lineamientos y recomendaciones profesionales pertinentes que aborden el tema de las batas quirúrgicas. Con este conocimiento, están mejor equipados para elegir batas adecuadamente. Por consiguiente, se reduce la exposición a sangre, líquidos corporales y demás material potencialmente infeccioso.

Normas y lineamientos relacionados con batas quirúrgicas

Varias organizaciones han publicado normas y lineamientos concernientes al rendimiento, clasificación y uso de las batas quirúrgicas. Entre estas organizaciones está la Dirección de Alimentos y Medicinas (Food and Drug Administration, FDA), el Instituto Nacional de Normalización Estadounidense (American National Standards Institute, ANSI), la Asociación para el Avance de la Instrumentación Médica (Association for the Advancement of Medical Instrumentation, AAMI) y ASTM International. Los lineamientos relacionados con el uso y la selección de batas quirúrgicas incluyen aquellos que publica la Asociación de Enfermeros Quirúrgicos Certificados (Association of periOperative Registered Nurses, AORN). Dichos lineamientos se abordarán en una sección posterior.

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Métodos de prueba

Existen tres pruebas que se usan en el sistema de clasificación de ANSI/AAMI PB70. Dos de los métodos de prueba son las pruebas de la Asociación Estadounidense de Químicos Textiles y Coloristas (American Association of Textile Chemists and Colorists, AATCC). La AATCC 42 es la prueba de penetración por impacto con aerosol. La AATCC 127 es la prueba de presión hidrostática. La tercera es la norma ASTM F1671, prueba de penetración de agentes patógenos transmitidos por la sangre. Dados los resultados de las pruebas, un material podría obtener una clasificación AAMI/AAMI PB70 de nivel 1, 2, 3, o bien, la clasificación más elevada, el nivel 4. A continuación explicamos más a fondo estas pruebas.

  • Asociación Estadounidense de Químicos Textiles y Coloristas. AATCC 42 Resistencia al agua: prueba de penetración por impacto.5 Este método de prueba es aplicable a cualquier tejido textil que pueda o no tener un acabado resistente o repelente al agua. Mide la resistencia de los tejidos a la penetración de agua por impacto y, por lo tanto, permite pronosticar la posible resistencia de los tejidos a la penetración del agua. En esta prueba, se rocía un volumen de agua contra una superficie tirante de material de prueba soportada sobre papel secante, el cual se pesa. Después, el papel secante se vuelve a pesar para determinar la penetración de agua y el material se clasifica en consecuencia. La cantidad de agua que penetra el tejido de prueba y empapa el papel secante del otro lado se pesa en gramos. Entre menos pese el papel secante, mayor es la resistencia que demuestra el material.
  • AATCC 127 Resistencia al agua: prueba de presión hidrostática.6 Este método de prueba mide la resistencia de un tejido a la penetración de agua bajo presión hidrostática. Sirve para todos los tipos de tejidos, incluidos aquellos que se han tratado con acabado resistente o repelente al agua. La cantidad de presión necesaria para forzar el agua por el tejido se mide en centímetros de presión de agua (es decir, cm); entre mayor es la fuerza en cm, mejor es la resistencia.
  • ASTM F1671/F1671M-13: Método de prueba estándar para resistencia de los materiales usados en la ropa de protección para penetración de agentes patógenos transmisibles por la sangre empleando la penetración del bacteriófago Phi-X174 como sistema de prueba.7 Este método de prueba sirve para medir la resistencia de los materiales usados en la vestimenta de protección a la penetración de agentes patógenos transmitidos por la sangre mediante un microbio sustituto bajo condiciones de contacto líquido continuo. Este método de prueba se ha definido específicamente para modelar la penetración viral del VHB, HBC y VIH transmitidos por la sangre y demás líquidos corporales potencialmente infecciosos. Las calificaciones aprobatorias/reprobatorias se hacen con base en la detección de penetración viral.

No todas las batas quirúrgicas son iguales

Existen diferencias en los niveles de clasificación, estructura, comodidad y ajuste de las batas quirúrgicas.

Niveles de clasificación de ANSI/AAMI PB70

Tal como se acaba de revisar, existen cuatro niveles de clasificación de ANSI/AAMI PB70 para las batas quirúrgicas.4 A continuación, se explican los resultados de las pruebas necesarios para cada uno de estos niveles.

Nivel 1. Los materiales asignados a este nivel se consideran en una clasificación de protección mínima y se deben someter a la prueba de penetración por impacto AATCC 42.5 Para lograr el nivel 1, todos los componentes de zona crítica deben mostrar aumento de peso en el papel secante de no más de 4.5 gramos con un nivel de calidad aceptable (acceptable quality level, AQL) de 4 %. En otras palabras, no más del 4 % de los materiales probados fallará.

Nivel 2. La asignación a este nivel requiere que el material probado se someta a la prueba de penetración por impacto AATCC 42, así como a la prueba de presión hidrostática AATCC 127.6 Para lograr la clasificación de nivel 2, todos los componentes de zona crítica deben mostrar aumento de peso en el papel secante de no más de 1.0 gramos y resistencia hidrostática de al menos 20 cm con un nivel de calidad aceptable (AQL) de 4 %.

Nivel 3. Los materiales asignados a este nivel se deben someter a las pruebas AATCC 42 y AATCC 127.5,6 Para lograr la clasificación de nivel 3, todos los componentes de zona crítica deben mostrar aumento de peso en el papel secante de no más de 1.0 gramos y resistencia hidrostática de al menos 50 cm con un nivel de calidad aceptable (AQL) de 4 %.

Nivel 4. Las batas quirúrgicas o demás vestimenta de protección logran una clasificación de nivel 4 si pasan la prueba ASTM F1671,7 que mide la resistencia al bacteriófago Phi-X174.

Estructura

Existen cuatro tipos básicos de estructura de bata quirúrgica. Tal como se ilustra en la Figura 1, son batas no reforzadas con tejido no reforzado a lo largo y ancho de las mismas; batas con tejido reforzado y capas adicionales de tejido al frente y en las mangas; batas polirreforzadas en las que se aplican áreas de película al interior del tejido de la bata; y

batas con película transpirable, donde el tejido tiene una capa de película interna transpirable a lo largo y ancho de las mismas. Asimismo, las batas quirúrgicas están hechas de materiales no tejidos de uso único desechables o materiales reutilizables. Con ambos tipos de material (es decir, materiales reutilizables y de uso único), las características de diseño y rendimiento varían; las variaciones son el resultado de compensaciones de costo, comodidad y la cantidad de protección de barrera que se obtiene.

Figura 1. Tipos básicos de estructura de bata quirúrgica

La norma ANSI/AAMI PB70:2012 describe las áreas de una bata quirúrgica.4 Toda la parte frontal de la bata (ver Figura 2: áreas A, B y C) debe tener rendimiento de barrera de al menos nivel 1. La zona critica comprende al menos las áreas A y B con la clasificación en función del componente con menor rendimiento. Es posible que la parte posterior de la bata (área D) no dé protección. Las dos categorías generales de los materiales de protección son aquellas con estructura o acabados repelentes y aquellas con película de refuerzo. Sin embargo, incluso en el mismo producto, un área podría ser más resistente a la penetración de líquidos que otra.

Figura 2. Ejemplo de una bata quirúrgica

No todas las batas quirúrgicas son iguales y no todos los tejidos de las batas ofrecen el mismo nivel de protección de barrera contra líquidos. Los diseños de bata quirúrgica varían en cuanto al nivel de protección ofrecido para el cuerpo de la bata, las mangas y otras áreas. En el caso de las batas quirúrgicas de tela y polirreforzadas, los refuerzos solo se encuentran en zonas críticas, pero en casos de líquido abundante, en los que el cirujano se inclina sobre el paciente, está sentado o se expone a líquidos y tejidos, es posible que haya permeación alrededor de los costados del área reforzada. La norma ANSI/AAMI PB70 de barrera contra líquidos clasifica las batas quirúrgicas en función de las zonas críticas. Sin embargo, la anchura del área crítica A no se define específicamente. Según el tipo de procedimiento, podría haber riesgo de permeación en el empalme del refuerzo y la tela de la bata. Dado que se aplican parches de película en el interior de las batas polirreforzadas, podría ser difícil ver en dónde se ubica el refuerzo.

Comodidad y ajuste

El ajuste de la bata quirúrgica es fundamental para la protección de barrera y el rendimiento general. Por ejemplo, una bata quirúrgica muy ceñida o demasiado pequeña restringe el movimiento o no cubre al portador como es debido. Si es muy grande, el material adicional podría obstaculizar el movimiento eficiente. Una fuente de incomodidad relacionada con las batas quirúrgicas es la sensación térmica.8 Es decir, el usuario siente calor o frío excesivo. Otros problemas que menoscaban el rendimiento tienen que ver con el personal que padece irritaciones cutáneas agudas o crónicas y alergias derivadas del material de la bata. Los materiales de la bata que son rígidos e inflexibles pueden ser incómodos e impedir el movimiento eficiente.

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Estrategias de selección adecuada de las batas quirúrgicas

Las estrategias de selección adecuada de las batas quirúrgicas incluyen seguir lineamientos y recursos profesionales, tales como aquellos de la Asociación de Enfermeros Quirúrgicos Certificados (Association of periOperative Registered Nurses, AORN). Otra estrategia incluye la aplicación de sus conocimientos respecto a la norma ANSI/AAMI PB70:2012 Rendimiento de barrera contra líquidos y clasificación para vestimenta de protección y campos quirúrgicos diseñados para uso en centros de asistencia médica.

Asociación de Enfermeros Quirúrgicos Certificados (AORN)

Esta asociación profesional ofrece y actualiza con regularidad varias recomendaciones relacionadas con las características de rendimiento y comodidad de las batas quirúrgicas que se pueden encontrar en los lineamientos de la AORN como se resume a continuación.

Lineamientos de selección de productos9

Estos lineamientos ofrecen recomendaciones para evaluar y adquirir dispositivos médicos y otros productos usados para el cuidado del paciente, incluidos los siguientes.

  • Se debe desarrollar un mecanismo para seleccionar productos; esto incluye establecer un comité multidisciplinario de selección y evaluación de productos.
  • El comité multidisciplinario debe desarrollar un proceso que oriente la selección de productos.
  • Se deben determinar requisitos consistentes para cada producto bajo evaluación. Algunos ejemplos de requisitos para productos específicos incluyen: o compatibilidad con los métodos existentes de desecho y reprocesamiento
    • requisitos relacionados con el procedimiento (p. ej., resistencia a la penetración de sangre y demás líquidos corporales)
    • preferencias y requisitos del usuario final (p. ej., para una bata quirúrgica: comodidad, el grado de protección contra sangre y líquidos corporales, talla, ausencia de ingredientes tóxicos o alérgenos)
    • requisitos relacionados con los pacientes (p. ej., presencia de enfermedades infecciosas)
    • conformidad con las agencias normativas federales, estatales y locales, así como con los organismos de establecimiento de normas
  • Se debe desarrollar una herramienta de evaluación específica para cada producto mediante criterios únicos y particulares, incluidos los siguientes: o seguridad, rendimiento, calidad
    • eficiencia, facilidad de uso
    • efecto en el cuidado del paciente de calidad y los resultados clínicos
    • eficacia basada en evidencias
    • análisis del impacto financiero
    • parámetros de esterilización/reprocesamiento (incluido el grado de dificultad)
    • impacto ambiental
    • calidad de las instrucciones del fabricante

Lineamientos para la prevención de infecciones transmisibles 10, 11

Estos lineamientos ofrecen orientación para implementar precauciones estándar y con base en la transmisión (es decir, precauciones en relación con el contacto, gotitas y transmisión por el aire) para reducir el riesgo de infección. Las recomendaciones relacionadas con las batas quirúrgicas incluyen la orientación del Comité Asesor de Prácticas de Control de Infecciones en la Asistencia Médica para la Salud (Health Care Infection Control Practices Advisory Committee) (es decir, el comité asesor federal que ofrece asesoría y orientación a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades)12 y la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration, OSHA). El mandato de la OSHA establece que cuando los trabajadores de la salud realizan actividades que generan salpicaduras, rociadas, aerosoles de sangre u otro material potencialmente infeccioso, deben usar batas resistentes a los líquidos para evitar la exposición. 13

Lineamientos para técnica estéril.14

Este documento establece que las batas quirúrgicas que se usarán en el entorno clínico se deberán evaluar y seleccionar con base en seguridad, eficacia y costo antes de la compra o uso. Tanto la seguridad y la eficacia de las batas quirúrgicas dependen del diseño del artículo, así como de los materiales de los que está hecho. Las batas quirúrgicas se deben evaluar y seleccionar para uso en función de varios requisitos, incluidos los siguientes.

Se deben tomar en cuenta requisitos relacionados con el procedimiento con base en lo que se necesita para el procedimiento aplicable (p. ej., resistencia a la penetración de sangre y demás líquidos corporales).

  • Se deben considerar los requisitos del usuario final, como son, la cantidad de EPP necesario según las preferencias (p. ej., ajuste, comodidad) y el riesgo esperado de exposición a sangre, líquidos corporales y otro material potencialmente infeccioso.
  • Las consideraciones ambientales deben incluir el potencial de reprocesamiento, reciclaje, reducción de desechos, conservación de recursos y reducción de costos que pueden ocurrir sin poner en riesgo la calidad del cuidado del paciente.
  • Las batas quirúrgicas usadas durante cirugías y otros procedimientos invasivos deben proporcionar barrera; también deben ser resistentes a las rasgaduras, perforaciones y abrasiones.
  • Las rasgaduras, perforaciones y abrasiones podrían permitir el paso de microorganismos, partículas y líquidos entre las áreas estériles y no estériles y exponer a los pacientes y al personal de asistencia médica a contaminación microbiana y agentes patógenos transmitidos por la sangre. Las abrasiones afectan las propiedades de barrera del material al debilitarlo, lo cual da como resultado una rasgadura o generación de pelusa.
  • Las costuras y puntos de unión de las batas quirúrgicas deben minimizar la penetración de líquido y el paso de contaminantes potenciales. La presión o absorción en una costura o punto de unión podría resultar en transferencia de líquido entre las superficies estériles y no estériles. Por lo tanto, uno o ambos lados de la bata se pueden contaminar.
  • • Las batas quirúrgicas deben ser antiabrasivas y no tóxicas para evitar la irritación de tejidos, daño cutáneo o lesión al personal o los pacientes.
  • Los materiales de barrera deben tener tan poca pelusa como sea posible. Cuando las partículas de pelusa se diseminan al medio ambiente, las bacterias se fijan a ellas; esta pelusa repleta de bacterias podría asentarse en los sitios quirúrgicos y heridas e incrementar las complicaciones postoperatorias del paciente.
  • Las batas quirúrgicas deben ser funcionales y flexibles. Las batas que no funcionan debidamente y no se amoldan y cubren de forma ceñida el cuerpo del usuario podrían ser difíciles de usar y quizá no protejan contra contaminación con sangre, líquidos corporales y otro material potencialmente infeccioso.
  • Las batas quirúrgicas se deben seleccionar según el procedimiento conforme a la clase de rendimiento de barrera del producto, tal como se establece en la etiqueta y el grado anticipado de exposición a sangre, líquidos corporales y otro material potencialmente infeccioso. Entre los factores que se deben tomar en cuenta al seleccionar batas quirúrgicas están los siguientes:
    • cantidad anticipada de pérdida de sangre
    • volumen de líquido de irrigación usado
    • potencial de rociada, salpicadura, encharcamiento o empapamiento
    • duración del procedimiento
    • potencial de presión o inclinación
    • tipo de procedimiento (p. ej., abierto frente a mínimamente invasivo, incisión superficial frente a cavidad corporal profunda)
    • función del miembro del equipo en el procedimiento

El personal de asistencia médica debe seleccionar y usar batas quirúrgicas de la talla correcta y con longitud de manga adecuada. Una bata de talla o longitud de manga insuficientes para cubrir el cuerpo del usuario podría restringir el movimiento, aumentar el potencial de que la piel o vestimenta no estéril del usuario equipado entre en contacto con el campo estéril, o bien, no cubrir adecuadamente para prevenir la exposición del personal a sangre, líquidos corporales u otro material potencialmente infeccioso. Una bata de talla o longitud de manga excesivas podría rozar contra objetos y superficies sin esterilizar. Las batas quirúrgicas deben ser lo bastante grandes para envolver el cuerpo del usuario y cubrir la parte posterior por completo.

Las batas quirúrgicas se deben seleccionar de manera que la parte inferior de las mangas y los puños de la bata:

  • se ajusten a la forma de los brazos del usuario
  • sean lo bastante cortos para permitir que los guantes cubran por completo los puños y se combinen de forma adecuada con la parte inferior de las mangas
  • sean de longitud adecuada para evitar que los puños de la bata salgan de los guantes cuando el usuario estira los brazos

Normas de ANSI/AAMI relacionadas con la selección de batas quirúrgicas

Las batas quirúrgicas se deben seleccionar para uso según la calidad de barrera del artículo y la exposición anticipada del usuario a sangre y líquidos corporales de conformidad con los lineamientos de la OSHA para uso de equipo de protección personal.13 El fabricante etiqueta las batas quirúrgicas con el nivel de rendimiento determinado según las propiedades de barrera del área de la bata en donde el contacto directo con sangre, líquidos corporales u otros materiales potencialmente infecciosos es más probable.4 Por ejemplo, procedimientos breves durante los cuales la exposición anticipada a sangre o líquidos corporales es poca o nula, se pueden completar con éxito al usar una bata quirúrgica con protección de barrera mínima. A medida que la complejidad y duración del procedimiento planeado aumentan, puede haber más potencial de exposición a agentes patógenos transmitidos por la sangre y sería prudente seleccionar una bata con mayor capacidad de barrera.

La Tabla 2 presenta ejemplos de procedimientos invasivos y los niveles de clasificación de rendimiento de barrera en función del nivel de exposición anticipada a sangre y líquidos corporales. Cabe destacar que es posible que no haya dos batas de nivel 4 que sean iguales en términos de ajuste, rendimiento y comodidad.

Resumen

Durante procedimientos invasivos, tanto los pacientes como los miembros del equipo de asistencia médica están en riesgo de exposición a agentes infecciosos a través de la penetración de los agentes patógenos a las batas quirúrgicas. Por lo tanto, es fundamental seleccionar batas quirúrgicas con protección de barrera adecuada para la tarea en cuestión. Este proceso de selección es desafiante, ya que las batas quirúrgicas difieren en cuanto a los niveles de clasificación de la barrera, estructura, comodidad y ajuste. Las organizaciones que han publicado normas y lineamientos en relación con el rendimiento, clasificación, selección y uso de las batas quirúrgicas incluyen a la FDA, ANSI, AAMI, ASTM International y AORN. El personal de asistencia médica debe conocer la información que proporcionan estas organizaciones y usar tales conocimientos para hacer selecciones adecuadas en cuanto a las batas quirúrgicas.

Fuentes

  1. Food and Drug Administration. Agosto de 1993. Premarket Notification [510 (k)] Submissions for Surgical Gowns and Surgical Drapes. Infection Control Devices Branch, Division of General and Restorative Devices.
    Consultado el 3 de junio de 2017.

    2. Association for the Advancement of Medical Instrumentation news. (8 de julio de 2015). FDA proposes new criteria for surgical gowns. Consultado el 4 de junio de 2017.

    3. Food and Drug Administration. 9 de diciembre de 2015. Premarket Notification Requirements Concerning Gowns and Drapes Used in Health Care Settings; Guidance for Industry and Food and Drug Administration Staff. https://www.fda.gov/downloads/MedicalDevices/DeviceRegulationandGuidance/GuidanceDocuments/UCM452804.pdf. Consultado el 3 de junio de 2017.

    4. American National Standards Institute, Association for the Advancement of Medical Instrumentation. Agosto de 2012. ANSI/AAMI PB70: Liquid Barrier Performance and Classification of Protective Apparel and Drapes Intended for Use in Health Care Facilities.

    5. American Association of Textiles Chemists & Colorists. 2007. Water Resistance: Impact Penetration Test. AATCC 42-2007. Research Triangle Park, NC.

    6. American Association of Textiles Chemists & Colorists. 2008. Water Resistance: Hydrostatic Pressure Test. AATCC 127-2008. Research Triangle Park, NC.

    7. ASTM International. ASTM F1671/F1671M-13. 2013. Standard Test Method for Resistance of Materials Used in Protective Clothing to Penetration by Blood-Bourne Pathogens Using Phi-X174 Bacteriophage Penetration as a Test System. West Conshohocken, PA.

    8. Zwolinska, M. and A. Bogdan. 2013. “Thermal sensations of surgeons during work in surgical gowns.” Int J Occup Saf Ergon 19(3): 443-453.

  1. Association of periOperative Registered Nurses. 2017. Guideline for Product Selection. AORN Guidelines for Perioperative Practice, AORN, Inc.: 183-190.

  2. Association of periOperative Registered Nurses. 2017. Ambulatory Supplement: Guideline for Prevention of Transmissible Infections. AORN Guidelines for Perioperative Practice, AORN, Inc.: 540-542.

  3. Association of periOperative Registered Nurses. 2017. Guideline for Prevention of Transmissible Infections. AORN Guidelines for Perioperative Practice, AORN, Inc.: 507-539.

  4. Siegel, J. D., E. Rhinehart, et al. 2007. Guideline for Isolation Precautions: Preventing Transmission of Infectious Agents in Health Care Settings. Am J Infect Control 35(10 Suppl 2): S65-164.

  5. OSHA. Occupational Safety and Health Standards, Toxic and Hazardous Substances, Bloodborne Pathogens, United States Department of Labor. 1910.1030. https://www.osha.gov/pls/oshaweb/owadisp.show_document?p_table=standards&p_id=10051. Consultado el 3 de junio de 2017.

  6. Association of periOperative Registered Nurses. 2017. Guideline for Sterile Technique. AORN Guidelines for Perioperative Practice, AORN, Inc.: 75-104.

  7. Association for the Advancement of Medical Instrumentation. 2005. TIR11:2005: Selection and Use of Protective Apparel and Surgical Drapes in Health Care Facilities. Arlington, VA: 19-21.

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